| La tradición guitarrera de Cádiz se remonta a los siglos XVII y XVIII, cuando la ciudad tuvo una prestigiosa supremacía en la construcción de guitarras. Rafael Romero Barroso es heredero de esa tradición y, pese a su juventud, construye con inusitada maestría. Tras acompañar al toque a figuras como Chano Lobato, Rancapino y Sara Baras, descubre su verdadera vocación de guitarrero, guiado por constructores como Mario Melero y José Romero. Hoy día cuenta entre su clientela con grandes nombres de la guitarra como Manuel Parrilla, Juan Parrilla, Moraíto Chico, El Carbonero o Alberto San Miguel. |